La oportunidad esta en cualquier lugar

 

 

 

 

 

 

 

Todos los años se inician las recolectas de las cosechas, cada localidad, cada región, cada comunidad autónoma tiene un cultivo particular, un cultivo que por las temperaturas y el tiempo en general o por el tipo de terreno crecen con una mejor calidad.

Los agricultores cada año empiezan la campaña de recogida, de aceituna, de uva, de flores, de fresas, de naranjas… para esto todos cada uno de ellos ponen en marcha una revisión general de todas sus maquinas, tractores, arados, cosechadoras, segadoras… para esto todos buscan los mejores precios en los repuestos y muchos de ellos confían en los desguaces en zamora ya que tienen unos precios inigualables.

Detrás de las cosechas se extiende un gran mundo, la movilidad de cientos de personas, temporeros que se dedican a salir de pueblo en pueblo buscando faena en el campo, estas personas suelen vivir de temporada en temporada y sacan lo suficiente para poder vivir el resto de los meses en los que no hay recolección. Estos trabajadores suelen ser cuadrillas preparadas, trabajadoras y siempre suelen ser las mismas personas ya que el trabajo en el campo es duro y tedioso, no todo el mundo puede realizar estos trabajos, para dedicarse al campo deben e tener fuerza para cargar con peso, una espalda acostumbrada a los esfuerzos y un aguante sobrehumano para lidiar con las inclemencias meteorológicas.

El trabajo en el campo no entiende de temperaturas, ya puedes estar a diez grados o a menos diez, la cosecha debe de recolectarse le pese a quien le pese.
Cierto es que como cada vez hay más avances las maquinas cada vez son más sofisticadas y consiguen hacer el trabajo más pesado y así los temporeros se quitan una de las tareas más duras. El trabajo suele ser de sol a sol por lo que el poco tiempo que les queda suelen invertirlo en descansar para poder coger fuerzas para lidiar el día siguiente con el duro trabajo que les espera.
Todos los trabajos son duros y estresantes, pero trabajar en el campo debe de ser el más sacrificado y no es en absoluto el mejor pagado, pero hay que hacerlo, para poder disfrutar después de los productos que nos da la tierra, para poder poner en la mesa los productos más sanos y más exquisitos, que haríamos sin estas personas que se sacrifican para que no nos falte nada.